¿No me digáis que el título no es bueno? Pues sí, fue lo primero que me llamó la atención del libro de Laura Norton. Eso, y que los flamencos siempre fueron mis aves favoritas - si es que tengo algún ave favorita-. Pero comencemos por el principio.
'No culpes al karma de lo que te pasa por gilipollas' narra la historia de Sara, una chica de treinta años a la que la vida se le complica cuando su piso se convierte en una especie de camarote de los hermanos Marx. En la misma semana se le meten a vivir en casa su padre deprimido, su hermana supermodelo con su prometido y su novio con un compañero de trabajo. Todo esto es mucho más horrible para Sara porque se supone que es la primera semana que pasará a solas con su novio, Rodrigo, quien ha estado más de un año en París.






